Deslices.

large (9)

Ya no está. La chica de los dos besos, esa que sonríe y cada poro de tu cuerpo suspira por ella, esa que te mira y hace que todos tus músculos se paralicen, esa que camina y parece que arrase un huracán dentro de ti, esa que con tan solo oler su perfume, ya sabes como quieres que huelan tus sábanas nada más despertar.

No te quitas de la cabeza cuando andaba por tu casa semidesnuda mientras cantaba su canción favorita. Aún recuerdas el primer roce de vuestras manos, como navegaban vuestros dedos por el cuerpo del otro, hasta naufragar juntos uno en los ojos del otro.

Añoras incluso las quejas. Las de los vecinos por las voces de la madrugada, no apreciaban sus carcajadas como tú lo hacías. Las de ella cuando parabas de acariciarle la espalda. Las quejas cuando le robabas un cacho de sábana, porque ella la tenía toda. Las de tus amigos por no dar señales de vida en cinco días, sólo porque ellos no podían oirla gemir.

Aún conservas alguna de sus fotografías, y ya no sabe qué hacer con ellas. Le escribes entre versos porque no sabes cómo hablarle a los ojos. Todo parece desvanecerse por un simple desliz contigo mismo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s